23 de julio de 2013

Arquitectura monacal: El Monasterio de Guadalupe

El origen de los primeros monasterios...


¿Cuál es el origen de los monasterios? ¿Por qué todos ellos tienen similar estructura? La cantidad de monasterios en Europa es realmente sorprendente. La realización en varias etapas de esta forma arquitectónica, nos deja edificios muy ricos desde el punto de vista artístico, sin embargo, caracterizados por una estructura común, que a continuación os presentamos.

Esta estructura común tiene su origen en la existencia de un modelo realizado mucho antes de lo que nos imaginamos. El inicio de la vida monástica se remonta a los egipcios, los cuales se recluían en el desierto ya fuera solos o en comunidades, a pesar de ello, no tenían un edificio concreto destinado a ese tipo de vida. Desde entonces, y, hasta el arte carolingio (800 d.C) no encontramos lo que hoy conocemos como "monjes".

El arte carolingio, comenzó a incluir estancias dentro de las iglesias, pero tal vez, lo más importante de su arquitectura fue la composición de un plano llamado "Sankt-Gallen" en el cuál determinaba la planta arquitectónica de los monasterios.

Entre las estancias representadas en el "Sankt-Gallen" aparece la iglesia con la planta de cruz latina. Alrededor de un claustro (patio interior) encontramos tres pandas (secciones separadas que constituyen un cuadrado) destinadas a distintas funciones. La primera en construirse estaba destinada a las celdas de los monjes, a continuación se construía el refectorio o comedor y por último (y, cerrando el cuadrado) la cillería o almacenaje, lugar destinado para la ubicación de alimentos y bebidas.



El plano de "Sankt-Gallen" fue descubierto en el siglo XVIII, hasta entonces el porqué de la estructura de los monasterios fue una incógnita. El mapa, aún con las marcas de haber sido doblado, se encontró forrando un antiguo libro religioso. Es por esto por lo que pasó desapercibido.















El Real Monasterio de Santa María de Guadalupe (Cáceres)


El Monasterio de Santa María de Guadalupe se ajusta al patrón del "Sankt-Gallen", y nos da la oportunidad de ampliar información sobre los distintos estilos y épocas en las que se construyó.

La mayor parte de su fábrica pertenece al siglo XIV, aunque como en el resto de edificios religiosos, las distintas etapas e influencias posteriores marcan un popurrí de estilos que lo llenan de riqueza.



Presento a continuación la estructura comparada entre la planta del modelo "Sankt-Gallen" y la planta del Monasterio de Guadalupe.



















La construcción del monasterio en este lugar determinado responde a una leyenda en la que un pastor extremeño, Gil Cordero, perdió una vaca la cuál encontró muerta a la vera del río. La Virgen se le apareció y le habló de una imagen que había sido escondida en plena invasión árabe, durante la Reconquista, además, le habló de la importancia de construir un lugar donde venerar la imagen.

La historia llegó a oídos de Alfonso XI, el cuál decidió que la ermita de Santa María, ya existente pero en ruinosas condiciones, no era suficientemente digna para su veneración. Por ello, financió la construcción del monasterio que conocemos.

A finales del siglo XIV el rey Juan I le entrega a la Orden de los Jerónimos la iglesia del santuario de Nuestra Señora de Guadalupe. Durante los siglos XIV y XVIII, ésta orden realizó una serie de ampliaciones sobre el edificio original.






Uno de los estilos predominantes en el monasterio de Guadalupe es el mudéjar. El influjo nazarí procedente de Granada se extendió por toda España, derivando en distintos mudéjares como el aragonés o el andaluz.


El claustro de Guadalupe podemos situarlo dentro de este mudéjar andaluz. Los arcos de herradura enmarcan el claustro realizado con barro cocido y ladrillo aplantillado y decorado con yeserías y azulejos. El mudéjar no solo lo encontramos en el claustro, sino también en la fachada, donde la decoración excesiva y geométrica destacan.











Hemos de hacer una mención especial dentro de éste estilo al templete situado en la parte central del claustro; clara huella del arte mudéjar. Mientras que el claustro fue construido a finales del siglo XIV, el templete es de principios de la centuria siguiente.




La forma fortificada de la que se caracteriza, nos recuerda en cierto modo a otras iglesias románicas, de forma que podríamos decir que aún pervivía el recuerdo de este estilo. No encontramos altas torres. alargadas agujas ni tampoco arbotantes.











En cambio, el gótico podemos encontrarlo en elementos como los innumerables arcos ojivales que encontramos por ejemplo, en la fachada, o, los pináculos que realzan la altura de tal obra maestra.













Otro detalle puramente gótico es el rosetón situado en el claustro principal, sus grandes dimensiones y su función filtradora de la luz lo hacen uno de los elementos más destacados del monasterio.














Indudablemente la riqueza que encontramos en el interior del monasterio es extraordinaria. La sacristía es una nave rectangular compuesta de cinco bóvedas y sus paredes están decoradas por lienzos de alto nivel artístico. La Sacristía, es considerada como la "Capilla Sixtina Extremeña".








Las obras que encontramos dentro de la misma pertenecen al artista Francisco de Zurbarán, y corresponden a la representación de hechos memorables de los "santos varones" recogidos en fuentes manuscritas o impresas. Podemos apreciar "La Visión premonitoria de Fray Pedro de Salamanca", "La pelea de Fray Diego de Orgaz contra los demonios", "Retrato de Fray Gonzalo de Illescas", "La Misa Milagrosa de Fray Pedro de Cabañuelas", "Fray Andrés de Salmerón confortado por Cristo", "Fray Fernando Yáñez rehusando el birrete arzobispal de Toledo", "Fray Martín de Vicaya repartiendo limosna a los pobres" y "La despedida del padre Juan de Carrión".

En otras estancias podemos disfrutar de obras de Francisco de Goya y Lucientes, de El Greco y otros,

Declarado Patrimonio de la Humanidad en 1993 por la UNESCO, el Monasterio de Guadalupe, no deja de ser una excusa estupenda para disfrutar del arte, la naturaleza y la gastronomía del lugar.









1 comentario:

  1. Gran entrada del Monasterio de mi pueblo, todos los días se aprende algo.

    ResponderEliminar