22 de agosto de 2013

Pintura de Castas nº 10, 11, y 12 - Andrés de Isla




La sociedad hispanoamericana tiene una gran relevancia cultural, antropológica, histórica, incluido en el artístico. Además de aportarnos una gran cantidad de orfebrería, cerámica, arquitectura, arte plumario, también encontramos pintura de diferentes géneros. En este tema concreto, vamos a reflexionar y tratar de acercarnos más a una realidad que mucho tiene que ver con la nuestra de ahora y la de entonces.

La realidad de la que hablamos, a pesar de encontrarse en otro continente y de ser (o al menos lo era) una cultura distinta, podemos conocerla bien. La representación de las mezclas que se fueron produciendo en el siglo XVIII, así como los distintos utensilios, alimentos, trabajos están reflejados en “La pintura de castas”. El tema en general resulta necesario entrecomillarlo. Las distintas teorías y versiones nos producen una necesidad de profundizar en aspectos tan básicos como ¿representación de la pura realidad, sincretismo, jerarquización? Este tipo de pintura se conoce en series de 16 obras, con un orden y una clasificación marcada por el autor. Encontramos la figura de una mujer, un hombre, y la unión de ambas (en ocasiones dos hijos). Las series tienen una sistematización. 

Teniendo en cuenta la amplitud del tema vamos a fijarnos en tres obras de la serie mexicana, como son la nº 10: “De lobo y negra, chino”, nº11 “De chino e india, cambujo” y la nº12 “De cambujo e india, tente en el aire” cuyo autor es Andrés de Isla. Fechadas en 1774, corresponden a la técnica de óleo sobre lienzo (75cm-54cm) y que podemos encontrarlas en el Museo de América de Madrid (serie completa).

El análisis del tratamiento del gesto, el papel del niño o las distintas miradas del público son fundamentales cuando observamos las obras ya que nos demuestra el peso del contenido de las obras y su calidad.

La sensibilidad de la que están dotadas las imágenes, tanto en el tratamiento de la mirada como de los gestos, o la expresividad, es muy marcada. Los historiadores han estudiado y analizado la “necesidad” de jerarquización que existía en la época, así como la necesidad de un "censo" de bautismo en cuanto al nivel de mezcla racial; y esto, es lo que produjo el nacimiento de éste género pictórico. 


En estas obras podemos observar una intención clara por parte del autor a deleitarnos con una escena de tranquilidad familiar (cierto es que existen excepciones [1]). Magnus Mörner, nos habla de género artístico de entretenimiento en cuanto a la "Pintura de Castas". Su opinión unido a la visualización de la imagen nos hace entender la pintura de castas como algo más que una jerarquización, también podemos remitirnos a la idea de “desarrollo una sensibilidad para el acto estético de la compenetración como potencia creadora de estilo” de Aby Warburg. Es decir, la realización de las obras no eran sólo una necesidad de dejar claros los niveles sociales, sino que hay una sensibilidad y un aprecio hacia esas mezclas y sus representaciones por parte del autor.


nº10
nº 12
En el caso de la obra nº 10, Andrés de Isla nos muestra una clara colaboración entre la mujer, que prepara y reparte el pulque[2] en diferentes recipientes, mientras que el marido se encarga de trasladarlos a algún lugar, o en la obra nº11 donde existe de nuevo una ayuda mutua en la preparación de tamales[3] con hojas de maíz. La colaboración la vemos plasmada también en los distintos gestos que realiza la pareja. En las tres escenas interactuan por medio de señales con el brazo, mientras que el niño juega con alguno de los objetos encontrados en la escena. Incluso podemos decir que la mujer tiene un papel más importante que el hombre, ya que es ella la que indica lo que éste ha de hacer, y por lo tanto la que lleva la organización de la tarea. Además el hombre en las tres escenas observa a la mujer, lo que refuerza esta idea. En definitiva, existe una compenetración entre las parejas, que aunque están trabajando en sus oficios (zapatero, cocinando o preparando platos) interactuan  entre ellos.

nº10
            








La figura del hijo en las tres escenas se encuentra muy apegado a la mujer, ¿consecuencia también de esta importancia de la figura femenina? En los tres casos juguetea con aquello que su madre hace, ya sea con las tinajas o señalando el huevo frito que prepara su madre. En todos los casos, parece que nos quiere acercar a aquello que los recipientes contienen en su interior de una forma indirecta. La señalización del huevo, o de la bebida líquida o del contenido del interior de la tinaja hace que el espectador se interese por ello.


nº12




nº11




nº10
El público al que iba dirigido era español o criollo (en un consumo interno en México), es decir como Mª Concepción García Sáiz menciona, era un arte de exportación, aunque  no podemos denominarlo así  únicamente, ya que encontramos una transmisión paralela del arte. El afán de conocer, investigar, coleccionar, y descubrir está muy presente a través de la clasificación de ciertos objetos o alimentos[4]. El interés por remarcar la riqueza natural y la productividad de América se hace tangible en las obras. En las seleccionadas, podemos ver la importancia de las hormas o de las diferentes vasijas de cerámica. Se nos presenta de esta forma, el modo de elaborar los productos de una zona diferente.
nº 11

nº12




























Se puede relacionar e incluso criticar el punto de vista adoptado anteriormente, es decir, podemos defender la idea de la pintura de casta como mera jerarquización. La parte más clara de la pintura de castas es que esta numerada y titulada por los diferentes cruces de culturas. Además por la vestimenta, los ropajes o la acción se puede determinar la “calidad” de cada casta. Existe entonces, una jerarquización, es decir, un intento de desarrollar un árbol genealógico de castas marcando niveles. Tal vez las emociones, la expresividad o la importancia de las miradas eran tan sólo una forma narrativa, y visiblemente más atractiva para el español, de una forma o de otra es más didáctico y entretenido. Probablemente la respuesta no este definida, tal vez ni siquiera en el momento de realizarse.














nº10
La presentación de las figuras dentro de la serie mexicana de cuerpo entero nos remite a una clara intención de presentarnos las vestimentas en todo su conjunto. La europeización es un elemento clave en este ámbito. En las obras, no se puede determinar en todos los casos, que una vestimenta sea o no europea, sino que al analizarlo, encontramos pruebas de que en ocasiones se yuxtaponen ambas prendas o incluso se adaptan a otra realidad. Llama la atención el caso de la figura del varón en las imágenes nº10 y 11; 
nº11
los pantalones acabados a la altura de las rodillas con botones a uno de los lados y con flecos nos recuerdan a una moda muy europea pero que desde luego ha sido modificada con la ausencia del uso de esos botones, de forma que la puntilla blanca se deja al exterior. De esta forma destartalada, nos encontramos una moda europea que los americanos decidieron modificar a su gusto. A su vez, estos pantalones están combinados con unas blusas indígenas, que en el caso de la imagen nº10 es mucho más destacada. 













En la última parte de la serie, las mezclas ya han pasado ya por muchas anteriores, y, por lo tanto, la importancia de éstas dentro de la sociedad es menor, esto está totalmente apoyado por la visión de la vestimenta del niño de la obra nº11, pero a su vez  opuesto por el fondo en el que es representado el propio cuadro (lugar cerrado que con la puerta medio abierta nos deja entrever una columna de inspiración griega).



Las contradicciones y la diversidad de teorías están presentes en todos los aspectos a analizar dentro de las obras, desde la mirada más particular hasta la más general.  Otro aspecto  fundamental, es la generalidad y la particularidad de los cuadros. El estudio de estas obras, produce una necesidad de volverlas a analizar desde otro ámbito u otro punto de vista. También quiero destacar la importancia de la mirada actual. Al analizar la imagen, observarla directamente y estudiarla en detalle, se nos plantea: ¿Cómo será visto por los actuales americanos? Todo esto lleva a sospechar y a afirmar, que la cultura afecta de forma importantísima al análisis de las imágenes. 

La pintura de castas remite al estudio de lo exótico, tal vez como un público anterior, al que, por su participación en esa cultura se produzca una reinterpretación  de las distintas obras.  La complicación que se nos presenta es, además, la resolución de la denominación de las innumerables mezclas. La verdad, el resultado de esta “intriga” no ha sido otro que mayor interés por seguir estudiándolos. En definitiva, quiero destacar la importancia que le otorgo al arte colonial que nos ofrece una mirada menos etnocéntrica (en algunos aspectos) y que a la vez, nos acerca a un momento y una época muy ricos.







[1]De español y negra, nace mulata” Andrés de Isla
[2] Pulque: Es una bebida alcohólica que se fabrica a partir de la fermentación del jugo del agave o maguey. Es muy tradicional en México y ha sido consumida desde tiempos prehispánicos. En lengua otomí se conoce como ñogi y en purhépecha como urapi.
           [3] Tamal: Es el nombre genérico dado a varios platillos americanos de origen indígena.
[4] En la propia serie, además de particularmente los cuadros, podemos ver varios ámbitos de especialización en agrupaciones de cuadros, mientras que las tres obras elegidas parecen centrarse más en los objetos para realizar oficios como las tinajas, las hormas, la hoz… etc. En las pinturas siguientes (nº13 y 14) podemos encontrar un exhaustivo detalle de los alimentos así como una lista de los mismos en la parte superior de las obras. 



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