23 de enero de 2014

Mezquita Al-Azhar

La mezquita de Al-Azhar (970-972) fue un centro de referencia para los chiíes que más tarde se convirtió en un centro de enseñanza, es por esto por lo que se van añadiendo estancias alrededor de la misma con una función educativa y cultural. Se trata de una mezquita de época fatimí (909-1171),perteneciente a la rama chiíta.  Ha sufrido numerosas reformas, ampliaciones y cambios en épocas posteriores por lo que hemos de separar bien lo que es de cada época, en este caso nos centraremos en aquellas construcciones de época fatimí. Esta dinastía se localizaba en la ciudad de El Cairo, concretamente al sur de la ciudad, la cual amurallaron y fue construida dedicada al califa cuyos edificios fueron construidos para el servicio del monarca. 


La planta original de la mezquita es de desarrollo horizontal (naves paralelas al muro de , a pesar de ello, encontramos una nave central perpendicular al muro de quibla (muro hacia el que se dirige la oración orientado hacia la Meca) que conduce al mihrab (espacio sagrado que indica cual es el muro de quibla). Los especialistas denominan este tipo de planta como planta con transepto.  Al final de esta nave axial que conduce al mihrab encontramos una cúpula monumentalizando el espacio sagrado. Más tarde, pero aún en época fatimí, el califa Al-Hafiz coloca una cúpula en la zona anterior a la nave transversal consiguiendo una importancia de la fachada principal de entrada. Encontramos un patio, una de las partes fundamentales de las mezquitas. 

Más tarde la mezquita de Al-Azhar sufrirá varias transformaciones que podemos estructurar en dos tipos, la ampliación de época otomana aumentando el tamaño de la sala de oración. Hay que destacar que a pesar de la ampliación no produjo la destrucción del mihrab original por lo que encontramos actualmente dos mihrabs.  El otro tipo de transformación será la construcción de edificaciones para las madrasas  para el estudio, enseñanza y difusión de la religión. El lugar geográfico de la mezquita de Al Azhar impone el empleo de ladrillo para su realización por la tradición del lugar, nos habla de un material ligero y pobre que nos permite hacer arquerías sobre columnas de corte clásico.

El patio que actualmente podemos apreciar, pertenece a la restauración realizada por al-Hafiz entre 1130 y 1149. El patio queda rodeado por un pórtico formado de arcos de ladrillo revestido de estuco. Estos arcos, responden a las características de los "arcos de cuatro tramos" característicos del arte fatimí. Hemos de destacar el contraste entre la fragilidad de los soportes frente a la sensación de robustez de los arcos, se logra transmitir la idea de solidez y estabilidad del pórtico. Ésta fragilidad no solo se ha solucionado de forma óptica, además los arquitectos triplicaron las columnas de la fachada, y así  lograron mayor seguridad y que quedara monumentalizada.

Para rematar el muro del patio se usa una balaustrada con abertura de merlones escalonados cuyo origen es persa aqueménida, y otorga una mayor decoración al patio de la mezquita. El lenguaje decorativo del patio y de gran parte de la mezquita  deriva de la mezquita de Ibn Tulun (876-879) a la que tantas veces se recurre, esto lo vemos presente en la continua aparición de nichos avenerados (decoración en forma de concha) y decoración geométrica enmarcándolos. Éste tipo de decoración también lo vemos de forma reiterada en el mausoleo cairota de Muhammmed al- Hasawati.  Se mantiene la teoría de que los nichos avenerados de la mezquita son la representación del primer mihrab. Hemos de destacar que en la zona del Cairo abundaban los mihrabs con venera y dos columnas. Acompañando estos nichos, encontramos una serie de rosetones de ataurique (decoración vegetal). Se busca una puesta en escena teatral, tal y como nos asegura Marianne Barrucand mediante el uso del remate de 9,35 m en total mientras que la sala de oración sólo mide 7 m.


En el interior de la mezquita encontramos la disposición típica de éste tipo de edificaciones religiosas. El espacio del mihrab sigue la tipología del Islam Occidental, siendo de gran escala, tipo quba (espacio cuadrangular con cúpula), dos columnillas a los lados y el arco del nicho a veces sin apoyos. El origen de la disposición y forma de este espacio tal vez sería algún mihrab desaparecido de mezquitas de los siglos VIII y IX, con reflejo en la mezquita de Al Azhar.

En el  interior de la mezquita fue necesario poner travesaños que funcionan como sujeción de los arcos y de esta forma reforzarlo para evitar el deterioro de los mismos. Esta fragilidad se ve acentuada por la amplitud entre arco y arco . Podemos ver un arco en la nave central donde se conserva decoración de ataurique ( y se cree que toda la mezquita estaba decorada con esta carga ornamental.




Concretamente en la mezquita de Al-Azhar encontramos dos espacios sagrados como hemos apuntado antes.  El más antiguo de los dos no conserva la decoración originaria fatimí, sino que la inscripción y el decorado floral es de época posterior, al igual que el dorado que lo caracteriza. En el Museo Islámico de El Cairo tenemos restos del mihrab de época fatimí y podemos observar una inscripción  realizada en madera donde podemos observar la caligrafía de “cúfico florido” característica del momento que remataba el mihrab. A pesar de que la decoración actual no es la original si que encontramos un elemento del momento originario que es el friso de arcos ciegos que se sitúa sobre el mihrab. La idea del friso sobre el espacio sagrado  proviene de la mezquita de Córdoba. El segundo mihrab es puramente de época otomana y es el lugar donde se organiza la oración en la actualidad. 

Las cúpulas tienen una importancia fundamental en las mezquitas y concretamente en ésta. Consta de  cuatro cúpulas, dos adosadas al muro de la quibla, en los extremos y las otras dos en la nave principal del mihrab. 
En cuanto a las cúpulas de los extremos junto al muro de la quibla no se sabe si son de origen fatimí, los especialistas discuten sobre este hecho. Si así fuera nos encontramos con el ejemplo más antiguo en el que hay tres cúpulas en el muro de quibla, aunque no el único ejemplo.
Obra de Al-Halfiz encontramos la cúpula de entrada a la nave central del patio, se trata de una cúpula sencilla, de trompas, y fue realizada para monumentalizar la fachada. La actual decoración del interior de la cúpula es otomana, no conocemos una decoración anterior aunque es probable que la hubiera. Los arcos de esta cúpula son de estilo persa, siguiendo la unidad de la mezquita.

El arte islámico ha seguido una trayectoria muy marcada por los diferentes acontecimientos históricos, además de las diferentes vertientes islámicas. Por tanto hemos de estudiar el contexto de cada dinastía y entender las influencias  que pudieron tener unas sobre otras para conformar un "arte islámico" muy rico y muy desconocido (a diferencia de los Omeyas) en España  

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